jueves, 9 de julio de 2009

Me gusta conducir... Contigo!



De un tiempo a esta parte, cuando reflexiono sobre el transcurrir de mi vida, la sensación que me invade es la de estar conduciendo un coche: Acelerones, frenazos, luz, oscuridad, carreteras solitarias, atascos eternos, largos viajes o épocas de mucho garaje, rozones, golpes, algún que otro pequeño o gran accidente...

Siempre es un viaje hacia delante, por mucho que a veces demos rodéos, haya rotondas, desvíos por obras. Hay momentos de luz, otros de oscuridad, unas veces nos deslumbra el sol, y otras son las luces de los demás las que lo hacen.

Como todos en algún momento nos dejamos seducir fugazmente por las imágenes de las vallas publicitarias... entablamos alguna que otra relación con la conductora de al lado mientras esperamos a que cambie un semáforo tras otro en avenidas más o menos largas, y se sabe que hay afortunados que comparten vehículo y así el viaje se les hace más ameno y relajado...

En ocasiones avanzamos muy deprisa, rebasando los límites de la prudencia por el afán de llegar a determinado momento/lugar..., otras parece que el tiempo/espacio no avanza, bién sea porque estamos en un atasco interminable y el aire acondicionado se ha estropeado, o porque transitamos por una carretera de montaña entre bosques tras la lluvia recién caída con las ventanas abiertas, y todo rezuma poesía, y placer para los sentidos...

Cada poco es necesario parar a repostar, y en ocasiones es preciso realizar revisiones completas, sustituyendo algunas piezas que con el uso o el mal uso han quedado inservibles, o que símplemente es necesario renovar para que el motor vuelva a ir fino... De todos modos, las muescas siguen presente a pesar de las reparaciones; hay ruiditos, ligeras vibraciones, casi imperceptibles fallos de la carburación.

Hay días en los que no encuentras la postura del asiento o del volante, como si otro hubiera estado conduciendo y los hubiese cambiado, como si no fuera tu coche... Y otros en los que tu utilitario se asemeja a un deportivo de alta gama: Ágil, elegante de movimientos, divertido, potente, estable, imbatible...

Casi, casi desde el principio, te das cuenta de que estaría genial compartir con alguien la conducción, las decisiones a la hora de elegir el itinerario, que ayude a la hora de cambiar la rueda por pinchazo, y comparta la alegría de culminar con éxito una maniobra arriesgada, con quien repartir los turnos a la hora de elegir el disco que sonará durante la siguiente hora.

Yo ya tengo decidida la canción que quiero que suene a partir de ahora en mi turno...


9 comentarios:

Popi dijo...

Te veo más bien en Bici, cuesta arriba, con viento en contra, quizás en tandem compartiendo el auricular de ipod y arreglando los pichazos juntos...

Genial reflexión Ironmanu

Popi dijo...

Los pichazos NO!!! poned una ene después de la I

kela dijo...

buena canción para conducir....Me viene a la mente la mano fuera de la ventanilla, ondeando al viento....Lo malo es cuando te choca un coleóptero!!!...sí conduces al lado de alguien siempre te puede decir eso de "sana, sana......"

Atalanta dijo...

Pues a mí la vida cada vez me parece más un puertaco, cada vez más complicada aunque por ahora la carretera es tendida y se sube bien. ¿Compartir? Ojalá algún día aunque enamorarse de verdad otra vez se me antoja ciencia ficción y que te correspondan ya directamente increíble.
Ese disco es genial. En mi super sesión utilicé "Supertition".

davidiego dijo...

otras se parece a las olas, vienen como vienen y no lo único que puede hacer es cogerlas como bien pueda y dejarse llevar.
disfruta de la ruta.

kela dijo...

Atalanta: ¿has probado a pasar la ITV?. Si quieres un día charlamos sobre ello....

Ramón Doval dijo...

Muy bonito, y mucha suerte,... que luego se quedan con el coche. Bueno, no voy a ser pesimista, pero creo que deberíamos saber disfrutar tanto del monoplaza, como del viaje acompañado.

Ramón Doval dijo...

Atalanta: te vas mereciendo dos collejas,... y un par de whiskys.

Xocas dijo...

Buena metáfora. Sólo te ha faltado hacer referencia a la DGT, y no lo digo de coña.